Gracias por tu visita

Carta

Cómo lo sentiste? 

Por si no lo recuerdas ese fue el último adiós...

La noche de otoño parecia pasar lentamente,mientras la luna se escondía entre las negras nubes que podia distinguir desde la cama por mi ventana. Mi todo se deslizaba bajo las sábanas,esperando tu cuerpo y el alma desnuda,buscando el momento que me dejaras ser parte de tu vida otra vez. Pero estabas ahi tan cerca y distante,sin tocarme, sin desearme, sin hablarme.
Compartimos por años la misma habitación,y dejamos en manos de la rutina nuestra comunicación. No era la primera oportunidad que me regalabas tu indiferencia. Apagaste la luz, giraste de espalda a mi y dormiste como si nada pasara. Te vi tan fuerte y siempre me senti tan frágil, tan callada, tan sumisa.
La paciencia se desgastó por la madrugada,y aún sin dormir me atormenté con pensamientos que iban y venian en mi mente,todos y cada uno me llevan hacia ti.
Tímidamente te desperté despacio y la dulzura de mi voz comenzó a cambiar cuando reaccionaste tan bruscamente. Mis intenciones de querer hablar para encontrar alguna solución, un nuevo camino que incentive a nuestra relación fueron vanas. Sólo te limitaste a decir: No te preocupes, mañana nada será lo mismo, y volviste a dormir.
Después de que los minutos se me hicieran horas, llegó la mañana. Despertaste en silencio y te dirigiste hasta el baño,te diste una ducha, y al salir pusiste música miéntras te cambiabas. Sin mirarme,tomaste tu valija, guardando en ella tu ropa preferida ,y al terminar la dejaste cerca de la puerta de salida.
Podia sentir el perfume de tu pelo recién lavado miéntras preparabas tu café con tanta tranquilidad ignorando mi presencia absolutamente. La actitud me dejó sin palabras, queria decir tantas cosas, pero sólo llegaban a la intención y volvía a masticarlas. Terminaste el café, te abrigaste y te pusiste el sombrero poniendolo como un desfile hasta tu cabeza,me llene de tristeza cuando vi en ti un rostro ausente como si a tu alrededor solo hubiera vacio. Ahi fue cuando escuche la melodía más gris que jamás pude oir, el sonido de las llaves anunciando tu partida. Parecias tener el poder de la seguridad al caminar, en cada paso una decisión tomada, en cada paso millas de amor, en cada paso tiémpo invertido, en cada paso un final. No vacilaste a mirarme ni por un segundo en aquel último momento en el que el portazo me impactó. Mi pecho parecia un pozo lleno de aire sin salida. Reaccioné de golpe, me asomé hacia la ventana, y pude ver el escenario mas profundo donde eras el protagonista principal. Te alejabas dejandome en compañía del sonido retumbante de la lluvia golpeando mis oidos , hablandome, consolandome.
Podia ver como tu figura empapada al pie de cada paso,dejando trás tu espalda pasado.
Mis dias pasaron de soledad en soledad, pensando en tu rostro, en esa sonrisa ya casi olvidada que tanto me gustaba. Siento que me dejaste sola tanto tiémpo, cuando para mi siempre fuiste el único, el primero por encima de mi: el gran error, dejar que penetrara en el medio del pecho un disparo disfrazado de amor, en ese lugar tan preciado donde habitaba un sueño propio. Es así que deje caer mis brazos en los tuyos. Perdí la gravedad de mis sentidos en la artesania de tus palabras. Me deje llevar aún sabiendo que corria el riesgo de ser herida porque una parte de ti ya conocía y decidí aceptarla. No puedo culparte por todo, nadie es perfecto, yo lo sé. Ambos fuimos culpables, por mi parte, por permitir ser tu ficha y vos por engañoso estratega.
Hoy, decides volver. Me tuviste en tus manos, hiciste lo que quisiste, y ¿hoy quieres volver?
Mi nombre estaba ciego, mi espíritu deambulaba sin anda fijo, mis fuerzas tomaban un largo descanso, y mis sueños se alejaban. Pero ya no¡
Decido traerlos de regreso, despertar cada espacio de mi cuerpo, aclamar mi nombre como poderoso, emborracharme de mi propio amor, y de los que realmente lo merecen.
Es hora de cerrar esta etapa que no hizo mas que tirarme por abajo de mi yo.
Quiero renacer¡
Mi respuesta es: NO.